Imaginaos poder llegar a vuestra casa, aparcar el coche y que al dia
siguiente tuviera el depósito lleno, o dejar el coche en un parking,
irnos al cine, y que a la vuelta tuviese unos litros más de preciado
combustible. Evidentemente no estamos hablando de gasolina, sino de
kilovatios, concretamente de los que alimentan a vehículos eléctricos
mediante un revolucionario sistema de carga que está desarrollando Qualcomm en su división Halo.
Qualcomm Halo nace de la compra de la empresa
australiana Halo, especializada en carga inalámbrica. Los chicos de
Qualcomm han refinado el modelo y mejorado su potencia hasta dar con
esta plataforma cuya patente ya están vendiendo a los principales
fabricantes de coches.
Qualcomm Halo consta de tres elementos. El primero
es un acumulador de energía y transformador que es el que hace de puente
entre el sistema eléctrico de, por ejemplo, nuestra casa, y Halo.
El segundo componente es una pareja de placas de inducción que son
las encargadas de transmitir la carga desde el suelo hasta el fondo del
vehículo. Qualcomm nos explica que el sistema cuenta con detectores de
presencia, movimiento y temperatura para desconectarse si alguien
acerca, por ejemplo, la mano. No obstante, matizan que Halo es inofensivo y
que un gato podria pasar entre los dos discos en plena carga sin sufrir
daños. La energía va, por ultimo, a un distribuidor que es el que se
encarga de llevarla hasta las baterías.
El sistema es capaz de soportar distintos voltajes y
es compatible con cualquier coche eléctrico. Es mas, su instalación en
el vehículo es incluso un poco más barata que el cableado convencional
de enchufe y nos evita el tener que acordarnos de cargar el coche. Con
dejarlo sobre la plataforma (y no hace falta aparcar con precisión
encima) basta.
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